Sobre “El Carnero” de Juan Rodríguez Freyle
El carnero es una de las obras más importantes de la literatura colonial hispanoamericana. Escrita por Juan Rodríguez Freyle hacia 1636–1638, aunque publicada póstumamente mucho tiempo después (por primera vez en el siglo XIX), esta crónica es un texto fundamental para comprender no solo la conquista y colonización del Nuevo Reino de Granada (actual Colombia), sino también las mentalidades, costumbres, tensiones sociales y contradicciones ideológicas de la sociedad colonial temprana.
Juan Rodríguez Freyle (c. 1566 – c. 1640) fue hijo de un conquistador español y de una criolla. Creció en el entorno de la élite colonial de Santa Fe (hoy Bogotá), y su vida abarcó un momento crucial: la transición de la conquista militar a la consolidación del orden colonial en el Nuevo Reino de Granada. Fue testigo y heredero directo de las historias de los conquistadores, muchas de las cuales recogió de manera oral o escrita, y las reconfiguró con estilo literario, anecdótico y muchas veces sarcástico. Su mirada es la de un criollo culto, conocedor de las estructuras del poder colonial, pero no exento de ironía ni crítica hacia ellas.
El carnero es una obra inclasificable en términos estrictos de género. Formalmente puede describirse como una mezcla de: Crónica histórica (relato de hechos reales, conquistas, fundaciones de ciudades, gobernaciones); Colección de relatos orales (leyendas, anécdotas populares, chismes coloniales); Novela picaresca (con influencia de autores como Mateo Alemán o Cervantes); Ensayo moralizante y sátira social. La estructura es fragmentaria: la obra consta de más de 200 relatos breves (algunos históricos, otros casi de ficción), hilados en un marco general que pretende contar “cómo se pobló y descubrió el Nuevo Reino de Granada y qué hicieron sus conquistadores y pobladores”. A través de estas historias, Freyle crea una crónica social del siglo XVII, centrada en los vicios, excesos y contradicciones de la naciente sociedad criolla.
Freyle relata la llegada de los españoles al territorio muisca, la fundación de ciudades como Tunja o Santafé, y los enfrentamientos con los pueblos indígenas. Sin embargo, no lo hace desde una épica glorificadora, sino muchas veces desde la sátira o el desencanto. Pone de relieve las ambiciones económicas, los fraudes, las traiciones y los abusos cometidos por los conquistadores. La figura del conquistador aparece a menudo como codicioso, corrupto o torpe, y su comportamiento se convierte en objeto de crítica. De este modo, El carnero introduce una visión más realista y desmitificadora del proceso de conquista que la ofrecida por crónicas oficiales.
La obra es una verdadera comedia de costumbres coloniales, donde se describe con detalle la vida cotidiana en el virreinato: desde la justicia corrompida hasta el comportamiento hipócrita de eclesiásticos, autoridades y nobles criollos. Freyle satiriza a las élites: critica su pretensión de nobleza, su ignorancia, su racismo hacia los indígenas y negros, y su afán de riqueza fácil. También retrata a las clases populares, incluyendo esclavos, mestizos y mujeres, aunque desde una visión que reproduce muchas veces los prejuicios de la época.
La obra presenta un catolicismo pragmático, más interesado en la apariencia que en la espiritualidad. Hay numerosos relatos sobre frailes corruptos, falsas beatas, supersticiones, milagros dudosos, y conflictos entre clérigos y seglares. Al mismo tiempo, Freyle utiliza la ironía para denunciar la hipocresía moral de la sociedad colonial, en la que los valores cristianos son constantemente traicionados por la codicia, el nepotismo y la desigualdad.
El carnero combina narración oral, crónica escrita, elementos fantásticos y humor grotesco. Se vale de: Lenguaje coloquial y directo, con modismos criollos y refranes. Diálogos vivos y escenas teatrales, que lo emparentan con la picaresca. Ironía y sátira, que ridiculizan tanto a personajes poderosos como a humildes. Narrador omnisciente e intervencionista, que comenta, moraliza, exagera o contradice lo que narra. Este estilo hizo que algunos autores modernos lo consideraran una proto-novela hispanoamericana, antecedente de la literatura costumbrista y del realismo crítico del siglo XIX.
El carnero es un texto clave para entender: La formación de las sociedades criollas en América Latina. La mentalidad colonial, con sus prejuicios, valores y contradicciones. La memoria oral de la conquista, vista desde dentro del Nuevo Mundo. Los inicios de una literatura mestiza, escrita en castellano pero situada en territorio americano, con referencias a culturas indígenas, africanas y criollas. En términos historiográficos, ha sido valorada como fuente documental, aunque los especialistas advierten que sus relatos no siempre son fiables históricamente: hay invenciones, exageraciones y errores de cronología. Sin embargo, su valor etnográfico, sociológico y literario es incuestionable.
Durante siglos, El carnero circuló en manuscritos, y su primera edición impresa no apareció hasta el siglo XIX. Desde entonces ha sido objeto de estudio por parte de historiadores, filólogos y escritores. Autores como Germán Arciniegas, Álvaro Pablo Ortiz, Carlos Rincón y otros han subrayado su riqueza discursiva y su valor como testimonio de la invención de una subjetividad criolla en la América colonial. En la actualidad, se considera una obra fundamental para comprender la formación del imaginario nacional colombiano y los orígenes de la literatura latinoamericana.
El carnero, de Juan Rodríguez Freyle, es una obra polifónica, contradictoria y fascinante que narra la conquista del Nuevo Reino de Granada desde una perspectiva criolla crítica y satírica. Con su mezcla de historia, anécdota, ironía y fábula, el texto permite asomarse a las entrañas de una sociedad colonial aún en formación, donde los valores religiosos, los intereses económicos, los conflictos raciales y las tensiones sociales se entretejen en un mosaico complejo y revelador. Más allá de su valor literario, El carnero es un espejo deformante y preciso a la vez, que refleja los rostros múltiples de la América colonial: sus glorias, sus miserias y sus paradojas fundacionales.